Velázquez, la calle de las embajadas

Por | 2 septiembre, 2014 | 0 comentarios

Embajada de Italia en Madrid

El Barrio Salamanca es, quizá por su trazado perfectamente ortogonal o por la elegancia de sus edificios, uno de los distritos más distinguidos de la ciudad. Si la Castellana es la zona financiera, y la zona centro la más turística y castiza, a este señorial barrio al noroeste del casco histórico le toca el papel de barrio noble.

Quizá por eso, en algunas de sus calles se concentran las sedes oficiales. Es el caso de la calle de Velázquez, en la que podemos encontrar más de media docena de embajadas internacionales.

Al comienzo de la calle, que nace de la calle Alcalá junto al Parque del Retiro, se encuentra la Embajada de Serbia (Velázquez, 3). Es fácilmente reconocible porque la bandera roja, azul y blanca sobresale de uno de los balcones acristalados de un edificio de ladrillo visto con adornos neoclásicos, al estilo típico madrileño.

A la altura de la calle Ortega y Gasset, encontramos la Embajada de Egipto (Velázquez, 69) y apenas unos números más arriba, junto a la Parroquia de los Doce Apóstoles, la Embajada de Mauritania (Velázquez, 90).

Justo enfrente, entre las calles de Lagasca, Juan Bravo y Velázquez podemos ver el Palacio de Amboage, sede de la Embajada de Italia. De estilo neobarroco francés con detalles rococó, fue diseñado por Joaquín Rojí López-Calvo para los marqueses de Amboage. Aunque parece mucho más antiguo por su estilo arquitectónico, en realidad fue construido entre 1914 y 1917.

Si seguimos paseando por la calle Velázquez llegaremos a la Embajada de Mozambique (Velázquez, 109), situada en un bellísimo edificio en chaflán, con grandes puertas de forja que dan paso al portal y corredores acristalados que recorren la mayor parte de la fachada.

A pocos metros, la Embajada de Ecuador (Velazquez, 114) anuncia su presencia con su bandera amarilla, azul y roja sobresaliendo de un elegante y simétrico edificio de ladrillo rojo lleno de balcones.

No pasa tampoco desapercibido para el caminante la Embajada Rusa (Velázquez, 155), un imponente edificio blanco de líneas rectangulares que se erige en medio de un enorme solar, con la emblemática águila bicéfala de color dorado recordando su procedencia.

Una de las zonas más aristrocráticas de Madrid, en la que disponemos de un hotel de lujo a la altura de los huéspedes más exigentes. El Gran Hotel Velázquez está esperando su visita.

Imagen (CC) Luis García. Escrito por 

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