Lhardy, sinónimo del lujo en el Madrid del siglo XIX

Por | 1 mayo, 2014 | 0 comentarios

Lhardy, sinónimo del lujo en el Madrid del siglo XIX

En el siglo XIX, Madrid era una ciudad pobre. La mayor parte de los comercios eran de estilo callejero: tabernas, tiendas de vinos, artesanos, carniceros, chamarileros… abundaban además los vendedores ambulantes que recorrían las calles con artículos más bien ordinarios.

Sin embargo, existía una pequeña élite amante del lujo, en su mayoría aristócratas y propietarios rentistas con gustos exquisitos y billeteras llenas. Había en Madrid unas 600 tabernas, pero evidentemente los nobles no las frecuentaban, ¿a dónde iban, entonces?

Acudían a establecimientos como Lhardy. Este restaurante, ubicado en pleno centro de Madrid (carrera de San Jerónimo, nº8) es célebre por su antigüedad: fue abierto en 1839 como pastelería y alcanzó fama por sus servicios de catering de alto standing a hoteles y a grandes casas de la alta sociedad.

En 1849 su prestigio era tan grande, que Isabel II acudió de incógnito cuando todavía era una adolescente. Lhardy, por su cocina y sus elegantes salones, era sinónimo de comidas de lujo. También Alfonso XII lo visitó en numerosas ocasiones, según se dice, para entrevistarse secretamente con el Duque de Sesto, Benalúa, Tamames y Bertrán de Lis, todos ellos aristócratas que jugaron un importante papel en la Restauración Borbónica.

Los salones de Lhardy han sido desde entonces testigos de la historia. El principal es el salón Isabelino, y además existen cuatro salones privados: el Japonés, del salón Blanco, del Sarasate, el Gayarre y el Tamberlick. El salón Japonés era el favorito del general Primo de Rivera, y en él se decidió el nombramiento de Niceto Alcalá Zamora.

Los platos de lujo más reverenciados de Lhardy son el caldo de carne, el cocido madrileño, los callos, los higadillos de ave, el pavo trufado, la lengua escarlata y el lenguado al vino blanco. Este último, de hecho, figura en muchas cartas del mundo como Lenguado Lhardy. En repostería, destacan los éclairs, los mazapanes, los guirlaches, las frutas glaseadas, los bombones y los turrones.

Lhardy es una de las paradas de la ruta del lujo clásico en Madrid que puede completar alojándose en cualquiera de nuestros hoteles de lujo en Madrid. Alojamientos de cuatro estrellas como el Gran Hotel Velázquez -en el elegante Barrio de Salamanca– o el María Elena Palace, en pleno centro de Madrid.

Foto (CC) Manuel Martín Vicente

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Categorías: Comer en Madrid, Guías Madrid

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