El Madrid de los rascacielos

Por | 28 septiembre, 2012 | 0 comentarios

Torres de Madrid | Hoteles CHHNingún edificio de la capital ha conseguido presumir, demasiado tiempo, de ser el más alto, pero todos, con sus distintas peculiaridades, forman parte de la historia de Madrid. Quizá ninguno de ellos tendría por qué envidiar a cualquier de los otros pero, si de comparaciones se trata, os dejamos un simpático recorrido por los picos más altos de la ciudad.

Un paseo siempre será mejor cuesta abajo, por lo que una primera parada accesible y razonable será la Plaza de Castilla (líneas 1 y 10 de metro). Desde allí nos encontramos muy cerca de las adquisiciones más recientes de Madrid, y cuyo nombre cuenta con cierto eco medieval, este es, las Cuatro Torres. La más alta de ellas –y de toda la ciudad-, la Torre de Cristal, abarca nada menos que 249 metros de altura desde el rodapié del primer piso hasta el jardín vertical que alberga su última planta, en un ejercicio de arquitectura verde y sostenible.

Desde la plaza, sin embargo, tendremos otras dos construcciones mucho más cerca y, si queremos, también encima de nosotros. Las Torres Kio abren el camino al Paseo de la Castellana desafíando a la gravedad, ya que cada una de sus plantas va volando, paulatinamente, por encima de la anterior. Inauguradas en los años noventa, fueron objeto de polémica pero también de admiración, al tratarse de los dos primeros edificios inclinados del mundo.

Cruzando el estadio Santiago Bernabéu llegaremos a uno de los centros financieros de la ciudad, donde también nos espera alguna que otra altura. La de la Torre Picasso sería, en concreto, la elegida por Alejandro Amenábar para el gran salto al vacío de uno de sus protagonistas. Está bien acompañada por la vertiginosa sede del Banco de Bilbao y la Torre de Europa, construidas en la década de 1970 junto a los Nuevos Ministerios. A solo unos metros de allí –siempre que hablemos de distancia y no de altura-, todavía se está terminando la Torre Titania, levantada sobre el solar del incendiado edificio Windsor.

Ya no nos queda mucho para llegar a la Plaza de Colón, donde este majestuoso recorrido quedará coronado por un rascacielos nombrado, también, como el explorador. Si al llegar aquí acude a nosotros un fuerte dolor de cuello, quizá queramos sentarnos en el césped o tomar un refresco en alguna terraza, en esta ocasión, a ras de suelo.

Categorías: Guías Madrid

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