Raoul Dufy o el baño de luz y color

Por | 17 febrero, 2015 | 0 comentarios

raoul dufy

El Museo Thyssen se mantiene fiel a una programación muy volcada en los genios del impresionismo en la que no podía faltar Raoul Dufy (1877-1953), uno de esos artistas franceses obsesionados con la recreación de la luz solar. Posterior en el tiempo a maestros como Cézanne, Matisse o Pisarro, Dufy fue tenido por algunos como un simple «hedonista» de la pintura, lo que no quita para que no aportara lienzos majestuosos, que recuerdan al Van Gogh más alegre, como su ‘El campo de trigo’ (de 1929).

«Seguir la luz solar es perder el tiempo», dijo en una ocasión este artista, que abogaba por otro modo de abordar la representación de la luz: «La luz de la pintura es otra cosa, es una luz distribución, de composición, una luz-color». Teorías que se pueden comprobar in situ en una exposición organizada en orden cronológico, que describe la evolución del artista a través de cuatro apartados: del impresionismo al fauvismo, Periodo constructivo, Decoraciones y La luz de los colores.

Una muestra que, por su luminosidad, vendrá bien a las retinas cansadas del invierno. Hasta el 17 de mayo, 11 euros la entrada general y 7 la reducida, que se pueden adquirir aquí.

Y sin salirnos de ese periodo bisagra entre el siglo XIX y XX, apunten también esta otra exposición, inaugurada el pasado 14 de febrero: El canto del cisne. Pinturas académicas del Salón de París, que cuenta con un buen surtido de obras procedentes del Museo Orsay de París. Lienzos de aquella generación de pintores, como Jean-Léon Gérôme, Alexandre Cabanel o William Bouguereau, que siguieron fieles a la tradición realista-figurativa del XIX, haciendo oídos sordos —u ojos ciegos, en este caso— a las manifestaciones de vanguardia que trajeron los impresionistas.

La academia los relegó entonces, y los mandó al Salón de los Rechazados, pero la Historia del Arte los rescató para siempre. Ahora, estos pintores ‘olvidados’, pero de una destreza técnica impecable, con temas de gran viveza y sensualidad, se muestran en todo su esplendor en la sala de la Fundación Mapfre en el paseo de Recoletos 23, muy cerca de nuestro hotel en el Barrio de Salamanca, el Gran Hotel Velázquez. Hasta el 3 de mayo y con entrada libre.

Categorías: Arte y cultura Madrid

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